La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidida por el magistrado Javier Gómez Bermúdez, ha absuelto a los cinco directivos del diario Egunkaria —el presidente del Consejo de Administración, Juan María Torrealday, los consejeros José María Auzmendi, Ignacio María Uría y Marcelo Otamendi y al último redactor jefe de la publicación, Javier Oleaga—, acusados de pertenecer a la organización terrorista ETA por impulsar la constitución del diario.

La orden de cierre del diario Egunkaria “no tenía habilitación constitucional directa y carecía de una norma legal, especial y expresa que la autorizara”, concluye la Audiencia.

Más aún: el diario no era una herramienta de ETA, y el simple análisis de la línea informativa “permitía descartar que el periódico fuera instrumento para la comisión de delitos”. Las acusaciones fueron incapaces de acreditar “ni directa ni indirectamente” que Egunkaria defendiera los postulados de la banda terrorista, “haya publicado un solo artículo a favor del terrorismo o de los terroristas ni que su línea editorial tuviese siquiera un sesgo político determinado”. ” Esto último, además, no sería delictivo”, recuerda la sala.

El fallo desmonta las denuncias presentadas por las acusaciones populares Dignidad y Justicia (DyJ) y Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), a los que la sala critica “lo artificioso” de sus hipótesis.

“La endeblez del punto de partida en la acusación es evidente, pues en el ámbito del derecho penal no basta con que una organización criminal utilice a personas físicas o jurídicas en su proyecto criminal, sino que es preciso que se demuestre que los utilizados (…) eran conscientes y actuaron voluntariamente en auxilio de la banda terrorista para favorecer la consecución de sus fines”, indica.

Entre las conclusiones sobresale las implicaciones que tuvo la clausura del periódico: “De entre las diversas formas y modos de injerencia en la libertad de prensa, el cierre supone la mayor restricción, la suspensión o cancelación radical de todos los derechos relacionados con la emisión y recepción de información y opinión, de manera sistemática, afectando masivamente a derechos e intereses de múltiples personas -editores, profesionales de la información, escritores de prensa, colaboradores, suscriptores, lectores habituales y esporádicos- y de la propia sociedad”, raza la sentencia.

No hubo intervención de ETA.

El rotativo fue clausurado en febrero de 2003 por orden del juez Juan del Olmo. El 6 de diciembre de 1990 se vendió el primer número del periódico Euskaldunon Egunkaria, editado íntegramente en euskera con un capital de 10 millones de pesetas, unos 60.000 euros. Cuando el rotatitvo se intervino judicialmente ascendía a 1.670.000 euros.

“No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita”, aclara la sentencia, en la que se recalca que “tampoco consta envío o desvío de fondos o activos de clase alguna desde la sociedad editora o el diario a la banda terrorista ETA”.

La sala, de hecho, desmonta los argumentos a los que se aferró el juez del Olmo para ordenar el cierre. Los editoriales de Egunkaria ni  defendían “los postulados de ETA” ni mucho menos se escribían por “órdenes de ésta”. En conclusión:  no cabe interpretar que los procesados “fueran designados, estuvieran vinculados, colaboraran u obedecieran consignas” de la banda armada.

La sentencia aborda también a las denuncias de malos tratos formuladas por los acusados y señala que “no hubo un control judicial suficiente e eficiente de las condiciones de incomunicación” a las que se les sometió tras ser detenidos.

Satisfacción

“Es una de las mejores noticias que ha recibido en los últimos años”, ha declarado tras conocer el fallo el director del periódico, Martxelo Otamendi.

“Por fin se ha hecho justicia con un caso que nunca debió ir a los tribunales”, se ha felicitado el coordinador general de Ezker Batua-Berdeak (EB), Mikel Arana.

“Tras el largo y tortuoso proceso judicial que termina hoy, la FAPE exige a las autoridades competentes que reparen el daño ocasionado por el cierre del diario”, ha reclamado la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).

Durante el juicio, que quedó visto para sentencia el pasado 1 de febrero, las acusaciones populares de Dignidad y Justicia (DyJ) y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) solicitaron penas de entre 12 y 14 años de prisión para los directivos del periódico Juan María Torrealdai, José María Auzmendi, Iñaki Uría, Martxelo Otamendi y Xabier Oleaga, al entender que ETA estaba detrás de la constitución del diario.

La Fiscalía pidió en diciembre de 2006 el archivo del proceso al no poderse acreditar “ni que el periódico sea fuente de financiación de ETA, ni que sea instrumento de blanqueo de capitales ilícitos procedentes de la banda”. “No puede acreditarse que bajo la forma de un periódico legal estuviera ETA”, abundó.

El ex presidente del Gobierno vasco Carlos Garaikoetxea menciono que el cierre del diario suponía “uno de los ataques más escandalosos a los derechos fundamentales, como la libertad de opinión, expresión y comunicación”.

“Se nos hace difícil entender que estemos en el banquillo de los acusados por haber fundado desde la sociedad civil y dirigido el primer periódico diario en euskera, el sueño de los euskaltzales (impulsores de la lengua vasca) de las diferentes generaciones del siglo XX, un sueño muy anterior a la existencia de ETA”, escribió por su parte, también en este diario, Joan Mari Torrealdai, doctor en Ciencias Políticas y Sociología, académico de la Lengua Vasca.

Movilizaciones.

La causa fue interpretada por gran parte de la sociedad en Euskadi como una agresión al euskera, la cultura vasca y la libertad de expresión. No pasó desapercibido: la causa ha suscitado un sinfín de movilizaciones.

Tras su cierre, desencadenó una de las mayores manifestaciones celebradas en Euskadi. Ante el inicio del juicio, el diario y los imputados han recibido también estas semanas la solidaridad de más de un centenar de escritores, de Euskadi y Catalunya especialmente, de la mayoría sindical del País Vasco, de representantes del deporte y de profesionales de distintos medios de comunicación, entre otros sectores.

Así lo ha indicado Aralar en una nota, en la que indica que la pintada, en color rojo y letras mayúsculas, fue realizada ayer “a plena luz del día” en la fachada de su céntrica sede de la Plaza del Rincón de la Aduana, ayer “abarrotada de personas” que se acercaron a la cercana Capilla de San Fermín.

La formación, que critica que un día después de realizadas el Ayuntamiento no haya limpiado la pintada, lamenta que haya “personas que no respeten la libertad de expresión y de pensamiento y ataque con pintadas e insultos a nuestra formación”, especialmente en un día como el de ayer, en el que los abertzales celebran el “Aberri Eguna”.

En este sentido, la formación muestra su compromiso de que, “por encima de ataques fascistas y basados en el insulto y bajo el anonimato”, seguirá trabajando “por una sociedad en paz, alejada del odio y plural en la que quepan todas las personas y se respete a todas las formaciones políticas”.

Eusko Alkartasuna se ha decantado por el Aberri Eguna (Día de la Patria) que los independentistas vascos celebrarán el próximo domingo, 4 de abril, en Hendaya (Francia) como reflejo de su apuesta por la “unidad abertzale”. Eso sí, conocido el apoyo que la izquierda radical presta a este acto, Pello Urizar, secretario general de EA, reiteró su condena de la violencia de ETA.

Aseguran que toda la base de Aralar no comparte la idea de su cúpula

Desde que decidiera emprender el camino hacia el polo soberanista como salida a su proyeecto político, EA se mueve entre el guiño permanente al resto de fuerzas soberanistas y la advertencia expresa de que el terrorismo “no ayuda a lograr la independencia”. Así lo volvió a explicar ayer, en Vitoria, su secretario general, Peio Urizar, al anunciar la adhesión al Aberri Eguna unitario convocado por la red Independentistak.

EA entiende que “es el momento más adecuado para demostrar que los independentistas somos capaces de trabajar juntos para conseguir un nuevo marco político vasco” y afirmó que el PSE-EE y el PP “temen un movimiento de fuerzas soberanistas, que echaría por tierra toda la estrategia del Estado español”.

Mientras tanto, la Red Independentista Vasca, Independentistak, realizará hoy un último llamamiento para que todos los soberanistas participen en el acto conjunto de Irún y Hendaya bajo el lema Nazioa gara, Estatua behar dugu (Somos una nación, necesitamos ser Estado).

Independentistak ha elegido como escenario la capital navarra, donde creará un mural humano, para emplazar hoy a acudir a esta celebración unitaria del Día de la Patria Vasca. Su objetivo es conseguir que Aralar se una a la cita. El partido de Patxi Zabaleta ya ha adelantado su intención de no participar en los actos conjuntos. A juicio de EA, esta decisión es “respetable”. Eso sí, al mismo tiempo, Urizar considera que da la sensación de que “no lo tiene muy claro” ya que la dirección del partido ha dejado abierta la posibilidad de que representantes del partido acudan a título personal. “Da la sensación de que no toda la base de Aralar está de acuerdo con la lectura que hace la dirección”, indicó.

La red abertzale ha convocado el domingo dos marchas que unirán Irún y Hendaya, en un acto que pretende ser “el comienzo de una marea humana hacia la independencia” que sume a soberanistas de todas “las sensibilidades”.

Ante la posibilidad de situar esta acción conjunta como punto de referencia para la unidad de los partidos abertzales, Urizar admitió que la apuesta de EA descarta el año 2011 como una fecha clave y recordó que para una colaboración electoral “debería existir una situación no violenta y haberse superado la fase de ETA”. Así indicó que “estamos en ese camino, pero no sé cuándo se dará. Un problema de décadas no se soluciona en seis meses”, subrayó.

Con todo, Urizar insistió en que no sólo se dan las circunstancias para celebrar un Aberri Eguna conjunto sino que también “es el momento más adecuado para demostrar que los soberanistas, los independentistas, somos capaces de trabajar juntos para conseguir un nuevo marco político vasco”.

El PNV, por su parte, ya adelantó que celebrará su Aberri Eguna en la Plaza Nueva de Bilbao, en un acto político que comenzará a las 11.30 horas y centrado en la intervención de Iñigo Urkullu, presidente del EBB, bajo el lema “Construyendo Euskadi, Euskadi Eraikitzen”.
Seguir en la Diputación

Eusko Alkartasuna seguirá en coalición con el PNV en la Diputación de Álava como mínimo hasta que se levante el secreto del sumario sobre la imputación a ocho militantes jeltzales. El acuerdo fue adoptado ayer por la Ejecutiva Nacional y rebaja de manera ostensible la agresividad con la que este partido soberanista acogió los primeros datos sobre la investigación judicial.

A partir de los datos que aporte el sumario, EA analizará la situación y adoptará una decisión definitiva en función de la firmeza y claridad del PNV.

El secretario general de EA, Peio Urizar, explicó ayer que su formación viene defendiendo desde el comienzo del caso el principio de “claridad total” y ha dicho que ahora toca esperar. “Pedimos una reunión, se celebró y se ofrecieron ciertas aclaraciones, y estamos ahora a la espera”. EA mantiene dos diputados en el equipo de Xabier Agirre que siempre se han mostrado remisos a abandonar el cargo hasta que se conozca el sumario.

Cientos de personas se han concentrado en Durango en un acto a favor de los derechos de los presos y contra la política de dispersión.

El acto ha tenido lugar a las 12 del mediodía junto al recinto de Landako, donde se desarrolla la 44 edición de la Feria del Libro y Disco vascos, y se ha prolongado durante media hora.

Miembros de la cultura vasca como los bertsolaris Unai Iturriaga, Iratxe Ibarra y Oihane Enbeita o los cantantes de los grupos musicales ‘Ken Zazpi’, ‘Gose’ y Betagarri’ha participado en el acto junto a representantes de la izquierda abertzale Arantza Urkaregi y el miembro del sindicato LAB Txutxi Ariznabarreta.

En el acto, encabezado por una pancarta con el lema ‘Azokatik azken ziegaraino’ (Desde la feria hasta la última celda) no se han mostrado fotos de presos. Los asistentes han mostrado carteles a favor de los derechos de los familiares de los presos.

Tras la concentración han denunciado la política de dispersión y el “castigo” que sufren “tanto los presos como sus familiares” y se ha pedido la participación de la ciudadanía en posteriores actos.

Alternatiba ha calificado de “esperanzador” el documento hecho público hoy por la izquierda abertzale en Alsasua (Navarra) porque “permite albergar esperanzas para abordar en clave de diálogo un proceso de paz definitivo”.

La apuesta por un “proceso de negociación” entre el Gobierno español y ETA en un contexto de ausencia “total” de violencia tiene para el partido escindido de Ezker Batua “una dimensión importante”, al abogar “por superar el conflicto actual en claves exclusivamente democráticas, pacíficas y políticas”.

El portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, ha advertido, no obstante, que aunque “el paso dado” por la izquierda abertzale es “de una gran relevancia, no hay que olvidar que uno de los factores principales que dificulta este proceso es la persistencia de ETA”.

“Para que la iniciativa de la izquierda abertzale no sea sólo una declaración de intenciones, será necesario un pronunciamiento de cese de la violencia por parte de ETA”, ha destacado Matute en un comunicado.

El dirigente de Alternatiba ha animado “a todas las partes implicadas a cimentar las bases de un proceso de paz definitivo” y ha instado al Gobierno a “no desviar el foco sobre la importancia de este anuncio y a no anteponer el interés electoral a la búsqueda de la paz”.

“Hoy en día es más necesario que nunca que la paz sea posible en Euskadi y que el diálogo se establezca para lograr una paz definitiva que nos permita contraponer un modelo de izquierdas al actual sistema de derechas”, ha subrayado. EFE

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