El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, aseguró que «no escatimaremos ningún esfuerzo para proteger la vida de todos los cargos públicos amenazados» y cifró en unos 100 millones de euros el dinero que se destina a ese concepto en el País Vasco y Navarra.

Camacho afirmó que las Fuerzas de Seguridad del Estado no estuvieron en tregua durante el alto el fuego decretado por la banda, sino que siguieron «trabajando, recabando información y desarticulando comandos».

En una entrevista que publica el último número de la revista «Fundación», que edita la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Camacho insiste en que el Gobierno ha trabajado durante los meses del alto el fuego permanente con el único objetivo de acabar con ETA.

Sobre la situación actual en que se encuentra la banda, insiste en que «especular» sobre ETA y su capacidad «sólo sirve para debilitar a los demócratas y despistarnos de nuestro trabajo esencial, que no es otro que trabajar cada día para derrotar a los terroristas».

Al respecto sostiene que las Fuerzas de Seguridad nunca se han relajado en la lucha antiterrorista, como pone de manifiesto, recuerda el número dos de Interior, las más de noventa detenciones practicadas de miembros y colaboradores de ETA durante el alto el fuego.

«Desde que comenzó la legislatura, han detenido, en España y en Francia, a más de 300 etarras, entre ellos dirigentes históricos, y se han incautado de importante información, además de 4.000 kilos de explosivos, más de 200 armas cortas y 450 largas», añade.

También destaca las buenas relaciones que mantiene el Gobierno con Francia. «Compartimos una visión común e impulsamos, tanto en el ámbito bilateral como en el marco de la UE, medidas que refuercen nuestra capacidad para derrotar a los terroristas», señala.

Respecto a la seguridad de los ediles en el País Vasco, recuerda que existe un sistema de protección en colaboración con el Gobierno vasco, que «nos permite que todos los concejales que lo requieren cuenten con una protección adecuada».