26 Sep 2007
Euskadi Ta Askatasuna apela en el número 112 de su “Zutabe”, correspondiente a este mes de setiembre, a “la dignidad y la coherencia” a la hora de defender la lucha como vía para la consecución de la libertad de Euskal Herria. “Sólo los que han llegado a convertir en delito tener memoria y dignidad y aquellos que no saben lo que es la coherencia pueden intentar hacernos creer que un pueblo oprimido dejará de luchar sin conseguir lo que le corresponde”, afirma.
Se trata de uno de los párrafos recogidos en el capítulo referido al Gudari Eguna, en el que destaca la trayectoria del exiliado político Sabin Euba, fallecido el pasado 5 de agosto en su Zornotza natal víctima de un cáncer. “Las amenazas, los insultos, los discursos y todas las estrategias opresoras del enemigo se vuelven estériles en un sólo instante ante la coherencia y el compromiso de gudaris como Sabin Euba, Pelopintxo, que han dado su vida en favor de la libertad de Euskal Herria”, sostiene la organización armada, que agrega: “Sabin Euba ha dado lo mejor que tenía para lograr y crear una Euskal Herria libre formada por hombres y mujeres libres. Como los miles de gudaris muertos en la lucha, amaba a su pueblo y estaba convencido de que íbamos a conseguir la libertad, de que la conseguiremos. De que lograremos el Estado de Euskal Herria”.
Insiste en que el zornotzarra demostró “en todos los apartados de su vida” que “el camino se hace luchando, día a día”, y muestra su disposición a llevar “hasta el final” su testimonio: “Todavía habrá que luchar mucho para conseguir la libertad de Euskal Herria”.
Es por ello que, a su juicio, “cuando aquellos que están oprimiendo y destruyendo a nuestro pueblo nos dicen que no hay razón para ejercer la lucha armada sólo pretenden que los vascos demos por buena la opresión de España y Francia y aceptemos que no somos más que una parte de sus grandes estados. Cuando nos repiten que no tiene sentido luchar, nos quieren trasladar que nuestros objetivos últimos no son más que utopías inalcanzables y que debemos perder toda esperanza y darnos cuenta de que somos los perdedores”.
Pero sus críticas también alcanzan a quienes “aquí y hoy, colaboran con el enemigo y repiten el mismo mensaje, muchos de ellos tratando de calmar sus conciencias”.
“Lo primero es una amenaza: rendíos o, por el contrario, sufriréis lo que nunca habéis padecido. Lo segundo, un insulto. Y lo tercero, traición y cobardía”. En opinión de ETA, “sólo mentes que no han conocido la dignidad” pueden trasladar ideas de ese tipo.