24 Ago 2007
Dos agentes de la Guardia Civil resultaron levemente heridos en la madrugada del viernes cuando explotó una bomba cerca del cuartel en la localidad vizcaína de Durango, en lo que las autoridades consideran el primer atentado de ETA desde que anunció el fin del alto el fuego en junio.
La bomba, colocada en una furgoneta aparcada en el exterior del cuartel de la Guardia Civil, explotó pasadas las tres y media de la madrugada sin previo aviso y provocó importantes daños en el edificio, según un portavoz del cuerpo. Los dos agentes resultaron heridos por cortes.
“Hemos oído una gran explosión, nos hemos levantado de la cama asustadísimos, hemos bajado a la calle, yo en bata, y hemos visto lo que había pasado, había reventado un coche al lado del cuartel de la guardia civil”, dijo un vecino en declaraciones a RNE.
El vecino añadió que los daños causados se extendían a algunas viviendas de los alrededores, donde quedaron destrozadas ventanas, cristales y balcones.
Un segundo vehículo, que las fuerzas de seguridad creen que fue utilizado por los autores del atentado para huir, explotó en el pueblo de Amorebieta casi una hora después, señaló el portavoz de la Guardia Civil.
Nadie se atribuyó inmediatamente la responsabilidad de las explosiones, pero el portavoz dijo que había pocas dudas sobre la participación de ETA.
Durante semanas el Gobierno ha advertido sobre un inminente atentado de ETA después del arresto de varios miembros de la banda y la incautación de explosivos.
“El Estado de Derecho, el Gobierno, con estos enemigos de la libertad, con estos enemigos del pueblo vasco y con su entorno vamos a seguir siendo implacables y yo les auguro un mal futuro, en el sentido de que más pronto que tarde serán puestos a disposición judicial, que es donde tienen que estar”, declaró a RNE Paulino Ledesma, delegado del Gobierno en el País Vasco.
ETA anunció dijo el 5 de junio que ponía fin a una tregua de 15 meses, que ya había sido rota de hecho por un atentado en el aeropuerto de Madrid en diciembre que causó dos muertos.