La detención del responsable institucional Asier Imaz Tellería cuando se dirigía a Bilbao, es el último movimiento hasta el momento del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón contra la cúpula de Batasuna. Con él, ya son 24 los arrestados dentro de las diligencias previas 320/07, en las que el magistrado investiga los posibles delitos cometidos por los dirigentes de la ilegalizada formación.

Imaz no fue detenido el pasado 4 de octubre porque no se encontraba en la reunión celebrada por la cúpula de Batasuna en la localidad guipuzcoana de Segura, donde se estaba llevando a cabo el traspas de poderes de la vieja a la nueva dirección. Sin embargo, Garzón ya hablaba de él en el auto de prisión de 17 de los detenidos.

En el escrito, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 le sitúa en el acto de presentación de la nueva Mesa Nacional de Batasuna, el 25 de marzo de 2006 en el hotel Tres Reyes de Pamplona, junto a 31 compañeros más. También estuvo el 18 de diciembre del pasado año en un encuentro entre miembros de Batasuna en la localidad guipuzcoana de Usurbil, junto a Arnaldo Otegi, Joseba Permach, Juan José Petrikorena, Rufino Etxeberría, y diez personas más.

Tan solo doce días después, Imaz celebró junto a quince dirigentes ‘abertzales’ uuna reunión extraordinaria de miembros de Batasuna, en la sede del polígono Belartza, de San Sebastián.

El detenido se presentó a las pasadas elecciones locales en el número tres de la lista de la candidatura Beasain Abertzale Sozialistak (BAS), que fue anulada por los tribunales. En unos días, hasta un máximo de cuatro, Imaz será trasladado a la Audiencia Nacional para declarar ante Garzón, quien ya ordenó el ingreso en prisión de 17 miembros de la Mesa Nacional por pertenencia a organización terrorista o reiteración delictiva. Considera que tienen la voluntad de mantener la “unión” con ETA.

El magistrado se basa, entre otras cosas, en dos comunicados de la banda de junio y septiembre de 2007 en el que sostiene que no hay condiciones para la negociación y por tanto vuelve a la violencia terrorista. “Esquema que los responsables de Batasuna han interiorizado y pretenden transmitir a su base social, preparándola para una fase de enfrentamiento”.