8 Sep 2007
El pleno del Ayuntamiento de Pamplona aprobó ayer, con la abstención de ANV (que presentó un texto alternativo), un acuerdo consensuado por UPN, Nafarroa Bai y PSN en el que se condenan los últimos atentados de ETA y se exige a la banda que “anuncie el final definitivo de la violencia”.
El texto condena el atentado de Durango, la explosión de un coche bomba en Castellón y la de un artefacto en La Rioja, y subraya que “ningún acto de terror podrá doblegar la libre voluntad de nuestro pueblo”. Los grupos exigen a ETA “que anuncie el final definitivo de la violencia” y apuestan por “continuar prestando al Gobierno, y específicamente a las fuerzas de seguridad del Estado, la máxima colaboración a fin de propiciar la detención de los culpables y su puesta a disposición de la justicia”.
Por su parte, ANV presentó un texto alternativo que cosechó la abstención de Nafarroa Bai y el rechazo de UPN y PSN. En el mismo, la formación “lamenta” el atentado y hace una “apuesta por la libertad y la paz mediante una salida negociada y democrática”.
El portavoz de UPN, José Iribas, manifestó, respecto a la posición de ANV, que “no basta con lamentar”, y subrayó el valor de la condena porque “hay que alzar la voz frente a la barbarie”. Iribas consideró que la condena sirve “para que ETA no se sienta respaldada directa ni indirectamente”, y destacó que el no condenar “puede servir para confirmarnos que ANV es Batasuna y solo ETA marca su estrategia”.
Por su parte, la portavoz de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, valoró el “éxito del consenso” logrado. También el socialista Javier Torrens destacó el consenso como “un paso importante” y aseguró que su partido no apoyará “nunca a quien defiende otros medios que no sean respetar la libertad de las personas”. Mientras, la portavoz de ANV, Mariné Pueyo, negó las acusaciones de Iribas y aseguró que la formación heredera de Batasuna no tiene “ninguna línea directa con ETA”.
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