E.T.A.


La mayoría de los presos de ETA apuesta por dejar definitivamente la violencia y comenzar a negociar su salida de la cárcel, tal y como revela un sondeo que la propia dirección de la banda ha realizado entre los reclusos de la organización terrorista, según fuentes de los servicios de investigación antiterrorista.

La vuelta a la violencia de ETA ha propiciado este sondeo entre los casi 600 presos -en concreto 593 en estos momentos, la ocasión en la que ha habido mayor número de reclusos de la organización terrorista, según fuentes penitenciarias- que están repartidos por 53 cárceles españolas.

Los investigadores en materia antiterrorista han detectado, tras la ruptura formal del alto el fuego en junio de 2007, que la dirección de la banda, con el visto bueno del jefe del aparato militar Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», encargó «sondear» la opinión de los presos.

Ese «sondeo» sobre cómo debe evolucionar la estrategia de la banda en el futuro ya tiene una primera conclusión: en la mayoría de los presos de ETA está ganando la postura que apuesta por dejar definitivamente la violencia y comenzar a negociar su salida de la cárcel.

Las últimas detenciones de comandos etarras en Francia y en España, así como la falta de experiencia y preparación de los que conforman estos grupos han sido algunas de las causas que han propiciado que desde la dirección de ETA se abriera ese debate, según las fuentes consultadas.

Un debate que ha venido suscitado también por las «presiones» surgidas en el interior de las cárceles, por las reivindicaciones de las asociaciones de familiares de presos, así como de ciertos sectores de la izquierda aberzale, que se inclinan por el abandono de las armas.

Mientras, tres intentos de atentado contra objetivos turísticos del País Vasco francés provocaron ayer indignación entre los responsables locales e inquietud en las autoridades de Francia.

Los artificieros desactivaron tres artefactos explosivos, dos de ellos en la localidad de Arcangues (Arrangoitze), en la costa vasca, y el tercero en las vecinas Landas, sobre la línea ferroviaria Bayona-Burdeos del tren de Alta Velocidad.

Pese a tratarse de dispositivos «artesanales, defectuosos y de poca potencia», según la Prefectura de Pau, las autoridades francesas se han tomado muy en serio la amenaza, que se atribuye a la izquierda aberzale. La ministra del Interior, Michele Alliot-Marie, emitió un comunicado para «condenar con la mayor firmeza» la actitud «irresponsable y escandalosa» de los que han tratado de atentar en lugares públicos.

-Viernes 8 de febrero: Una bomba compuesta por 15 kilos de explosivo estalló en los juzgados de Bergara (Guipúzcoa), minutos después de que una llamada anónima avisara a los Bomberos de la explosión, que causó cuantiosos daños en la fachada y cuya onda expansiva afectó a varios locales y vehículos situados en las inmediaciones. El explosivo utilizado por los terroristas era amonitol, una mezcla de amosal y nitrometano.

-Sábado 23 de febrero: Una bomba, compuesta por tres o cuatro kilos de explosivo, estalló en las instalaciones de un repetidor de televisión situado en la cima del monte Arnotegi, de 426 metros, dentro del término municipal de Bilbao, y causó sólo algunos daños materiales.

-Viernes 29 de febrero: Un artefacto compuesto por entre dos y tres kilos de explosivo estalló de madrugada en la puerta de entrada a la ‘Casa del pueblo’, la sede del PSE-EE, en la localidad vizcaína de Derio y no causó víctimas, aunque sí daños materiales. La colocación del artefacto había sido anunciada en una llamada en nombre de ETA a las emergencias de Vizcaya (SOS-Deiak).

-Viernes 7 de marzo: El ex concejal socialista en Arrasate-Mondragón Isaías Carrasco fue asesinado a tiros en esta localidad guipuzcoana por un pistolero de ETA. El atentado se produjo dos días antes de las elecciones generales del 9 de marzo.

-Viernes 21 de marzo: Estalla un coche-bomba cargado con 70 kilos de explosivos junto al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (La Rioja) que causa contusiones a un agente, heridas leves (cortes por cristales) a cuatro personas e importantes daños materiales en el edificio e inmuebles cercanos.

-Domingo 30 de marzo: Explota un artefacto colocado por ETA en un repetidor del monte Izarraitz de la localidad guipuzcoana de Azpeitia, compuesto por tres kilos de amonal, causó daños materiales escasos.

-Sábado 12 de abril: Un artefacto de poca potencia estalla junto a la subestación de telefonía y televisión de Lapoblación (Navarra) y causa mínimos daños materiales. La Guardia Civil halló un segundo artefacto que no llegó a estallar.

-Jueves 17 de abril: Estalla una bomba, compuesta por cinco kilos de explosivo, en la Casa del Pueblo del PSE-EE del barrio bilbaíno de La Peña y causa heridas leves a siete ertzainas, cuantiosos daños materiales y el corte del suministro de agua en la zona.

-Domingo 20 de abril: Una bomba compuesta por unos tres kilos de explosivo estalla ante la sede socialista de Elgoibar (Guipuzcoa) y causa importantes daños materiales en vehículos y en los edificios colindantes, cuyos vecinos fueron desalojados por la Ertzaintza. Un comunicante había avisado en nombre de ETA a la de DYA de Vizcaya de que se produciría una explosión una hora después.

-Jueves 1 de mayo: ETA dos veces el mismo día. Hace explotar una bomba en un pabellón industrial del Ministerio de Trabajo en Arrigorriaga (Vizcaya), que sufrie importantes daños, y coloca otros dos artefactos en una oficina del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral en San Sebastián, que provocaron desperfectos escasos.

-Lunes 12 de mayo: ETA hice explotar en Hernani (Guipúzcoa) dos bombas en sendas excavadoras de la empresa constructora Amenábar, concesionaria de las obras del Tren de Alta Velocidad, a las que causa daños materiales.

-Miércoles 14 de mayo: Poco antes de las 3.00 horas, estalla una furgoneta-bomba colocada junto a la casa cuartel de Legutiano (Alava) que causa la muerte del guardia civil Juan Manuel Piñuel y heridas a otros cuatro agentes.

ETA habría reorganizado la estructura que tenía en Francia para fabricar coches bomba y que quedó desmantelada con la captura el 1 de septiembre del 2007 de varios miembros de la organización terrorista en Cahors, según las investigaciones de la Guardia Civil sobre el atentado de Legutiano. La furgoneta Citroën Berlingo que contenía el explosivo fue robada en una localidad próxima a Limoges, el 16 de abril, de lo que los expertos policiales deducen que el coche bomba que hizo explosión esta semana había sido preparado en Francia.

Como es práctica habitual en los robos de coches en el país vecino, los etarras aprovecharon un descuido para apoderarse del vehículo con las llaves puestas. La furgoneta estaba aparcada en la calle, ya que el responsable del taller en el que debía ser revisada la había estacionado fuera mientras trabajaba en otro coche.

La furgoneta fue utilizada por los terroristas como coche bomba, pero las llaves del contacto, sujetas con un llavero con una publicidad de una caja de ahorros, fueron encontradas dentro del Peugeot 306 que emplearon los terroristas para huir de Legutiano y que abandonaron en una pista forestal del alto de Urkiola, donde la encontró la Ertzaintza. Esta circunstancia permitió averiguar la procedencia de la furgoneta, ya que su propietario reconoció su llavero en las fotografías que la Guardia Civil le hizo llegar a través de la policía francesa. Del interior del vehículo que el comando utilizó para huir, y que no hizo explosión debido a un fallo en el artefacto que prepararon, también se ha podido recuperar el pasamontañas con el que cubrió su rostro el terrorista que aparcó la furgoneta bomba a pocos metros de la casa cuartel.

Los responsables de la lucha antiterrorista sospechan que miembros de ETA en Francia fabricaron y montaron la bomba, y una vez preparada la furgoneta la entregaron al comando Vizcaya para que perpetrara el atentado.

Este modo de operar fue observado en septiembre del 2007 en el atentado fallido que se registró en Logroño. El vehículo cargado de explosivos fue colocado el día 9 delante de la delegación del Ministerio de Defensa, pero no llegó a estallar y la policía pudo desactivarlo. La colocación de ese coche bomba se atribuyó al comando Vizcaya, pero fue fabricado en Francia, ya que tenía las huellas de Aitzol Iriondo, Gurbitz,uno de los lugartenientes del jefe de los comandos de ETA Garikoitz Azpiazu, Txeroki.

El 1 de septiembre, con la captura de varios miembros de la organización terrorista en Cahors, la estructura para fabricar coches bomba que ETA tenía en Francia quedó desmantelada. Entre los detenidos se encontraba Luis Ignacio Iruretagoyena, Suni,un veterano miembro de ETA considerado el máximo experto de la banda armada. A esa célula se atribuye la fabricación de la furgoneta bomba que estalló en la T4 de Barajas el 30 de diciembre del 2006 y la furgoneta bomba con la que ETA pretendía atentar en la zona turística de Marina d´Or, en Castellón, en agosto del pasado año. En Cahors la policía francesa se incautó, además, de 400 kilos de explosivo.

La desarticulación de esa fábrica de bombas tuvo importantes efectos en el funcionamiento de ETA, ya que en los meses siguientes disminuyó sustancialmente la cantidad de explosivos que tenían los comandos a su disposición y, además, los artefactos mostraron deficiencias técnicas. El coche bomba de Logroño, por ejemplo, no estalló por problemas del material utilizado, igual que las dos bombas trampa colocadas contra la Ertzaintza ante el Palacio de Justicia de Getxo. En los últimos artefactos ese tipo de fallos han sido corregidos.

Fuentes de la investigación señalaron que los etarras que perpetraron el atentado contra el cuartel alavés de Legutiano estuvieron a punto de tener un accidente enfrente de este edifico, cuando el Peugeot 306 con el que emprendían la huida se vio obligado a dar un frenazo brusco, bien porque el suelo estaba mojado por la lluvia o por exceso de velocidad, lo que le llevó a invadir parte del carril contrario, sin otras consecuencias.

En un comunicado remitido a GARA, Euskadi Ta Askatasuna asume varias acciones armadas llevadas a cabo entre el 8 de febrero y el 21 de marzo, incluyendo el atentado mortal contra el militante del PSOE Isaías Carrasco; se responsabiliza también de las bombas colocadas en el juzgado de Bergara, en el repetidor del monte Arnotegi en Bilbo y en la sede del PSOE de Derio, así como del coche-bomba contra el cuartel de la Guardia Civil de Calahorra.En el texto -que se reproduce íntegramente en estas páginas- manifiesta que el Gobierno español erró en el proceso de negociación: “Convirtiendo la mentira y el engaño en las características principales de su política, el objetivo de Zapatero fue debilitar la lucha del independentismo vasco y llevar a ETA a un proceso de rendición, buscando un salida falsa que no conllevase la solución del conflicto”. Asegura la organización armada que el Gobierno español no ha querido desarrollar un proceso para reconocer los derechos de Euskal Herria y que Zapatero ha tomado el mismo camino que Felipe González y José María Aznar. “El Gobierno, imponiendo estados de excepción, llevando hasta el límite el quebrantamiento de las libertades democráticas y extendiendo la represión a todos los ámbitos, ha dado nuevos pasos» que “tienen como fin hacer añicos la lucha de Euskal Herria”. “En nombre de la unidad de España, siguiendo la consigna de `contra el independentismo todo vale’, el ministro Rubalcaba -prosigue- ha adaptado a las necesidades actuales la práctica del terrorismo de Estado que aprendió en el mandato de González”.

Tras esta reflexión, lanza una pregunta: “¿No pensarán los militantes del PSOE que ETA se va a quedar de brazos cruzados viendo cómo con toda impunidad torturan a militantes vascos, los detienen, les imponen una condena de por vida e ilegalizan partidos políticos? Aquellos socialistas de PSN y PSE que dicen considerarse progresistas y demócratas, si así lo son, deben alejarse de esta estrategia salvaje y terminar con la política neofascista que tiene como objetivo perpetuar el estado de excepción y la negación de Euskal Herria”.

ETA afirma que, tras ganar las elecciones, Zapatero tiene ante sí el conflicto y las consecuencias que no ha querido solucionar durante el proceso de negociación y afirma que “seguirán estando en 2009, en 2010, en 2011… porque el Estado español no tendrá estabilidad política ni paz mientras no acepte el derecho de autodeterminación y territorialidad de Euskal Herria”.

“Cuando Rubalcaba anuncia `violencia’ para muchos años, está mostrando su intención de seguir negando los derechos de Euskal Herria y seguir imponiendo por la fuerza el proyecto de la `España unida’». Las declaraciones del ministro son, en opinión de la organización armada, muestra de que 30 años después «el Estado español está preparando una nueva fase de represión”.

“Estatuto de la Moncloa”

ETA también se refiere al papel del PNV, al que califica de “compañero de viaje” del Estado español: “En el 79 vimos a los mandatarios del PNV y EE arrodillarse ante Suárez. Abrazaron a la Moncloa, firmando el Estatuto de Gernika que mantenía a nuestro pueblo dividido, negado y sin soberanía”. Asevera que, ahora, los burukides del PNV tienen la misma intención y “en esta ocasión buscan un nuevo pacto que suponga la reforma del Estatuto de la Moncloa”.

La organización armada también se refiere a la labor de EiTB, “que oculta y boicotea la actividad de la izquierda abertzale, llegando a desfigurar la realidad de este pueblo”. “Pero cómo no va a ser así -se pregunta-, si la persona que anunció que los que luchan por el independentismo se desharían como el azúcar en el agua ha sido hasta ahora el gestor de la televisión”.

Más adelante, ETA alude a las respuestas dada por la ciudadanía vasca en las pasadas citas electorales: “Ante el Estado francés, miles de votos se han alzado para reivindicar que somos un pueblo; miles de ciudadanos han dicho a gritos con la abstención que ya basta a Zapatero y al resto”. Asegura que esa decisión ciudadana muestra que la represión nunca acallará la lucha por la construcción del Estado de Euskal Herria.

Para finalizar, el comunicado incluye varias reflexiones. En ese apartado, ETA incide en que “sólo la aceptación del derecho de autodeterminación de Euskal Herria, que abra el camino en un futuro a todos los proyectos políticos, puede traer el cambio político a nuestro pueblo”.

“Culpando a ETA quieren justificar su actuación” 

En opinión de la organización armada vasca “siguiendo con  la política de mentiras y manipulación, tras la  estrategia de culpar a ETA de la prolongación del enfrentamiento, se esconde la mezquina intención del Gobierno español de justificar la vulneración de todos los derechos”.

ETA volvió a presionar ayer a los jueces con un atentado contra el juzgado de Vergara (Guipúzcoa), después de que el pasado diciembre colocara una bomba en el juzgado de paz de Sestao y el mes anterior otra en la sede judicial de Guecho. El atentado se atribuye al «comando Vizcaya», que se habría desplazado a Guipúzcoa una semana después de que la Ertzaintza localizara en Guecho, alertada por un ciudadano, un barril de cerveza que contenía 35 kilos de un explosivo que nunca antes había utilizado la banda terrorista, el amonitol, que es una mezcla de nitrato de amonio, polvo de aluminio y nitrometano.

Las Fuerzas de Seguridad consideran que uno de los componentes de ese explosivo, el nitrometano, proviene del robo perpetrado por ETA en Francia el pasado mes de octubre. Con el material sustraído, los terroristas podrían estar trabajando en una nueva fábrica de bombas, que habría sustituido o funcionado de forma simultánea a la desactivada el pasado mes de septiembre en la localidad francesa de Cahors.

El Departamento vasco de Interior no concretó ayer si ETA utilizó o no en Vergara ese nuevo explosivo. A la espera de determinarlo con exactitud, la Ertzaintza informó de que los terroristas habían utilizado quince kilos de explosivos. La bomba produjo importantes daños materiales. Testigos de la explosión relataron que las casas se movieron a varios metros de distancia de la sede del juzgado, en la calle de San Pedro, que quedó sembrada de cristales. La explosión destruyó varios coches aparcados en las inmediaciones del juzgado, desencajó decenas de ventanas de viviendas próximas y destruyó las lunas de los comercios.

No obstante, no hubo daños personales, ya que, doce minutos antes de las doce, una patrulla de la Ertzaintza detectó la presencia de las mochilas en el exterior del juzgado e inició el desalojo del edificio, en cuyo interior sólo se encontraban los vigilantes de seguridad. Dos minutos después de la medianoche, los bomberos de Oñate recibieron una llamada en nombre de ETA. Aunque se trataba de una voz grabada, que no se entendía bien, la persona que la escuchó creyó oír que la bomba estallaría a las doce y media, diez minutos después de cuando realmente lo hizo.

El sistema de videovigilancia de los juzgados grabó a un joven con la cara cubierta con una capucha que dejó, a las doce menos veinte, el explosivo repartido en dos mochilas. Las Fuerzas de Seguridad consideran que ese joven podría ser o Jurdan Martitegi o Arkaitz Goikoetxea, miembros del «comando Vizcaya».

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