ETA asumió ayer, en un comunicado que publica el diario Gara en su edición digital, la autoría de diez atentados cometidos desde julio, incluido el que mató al brigada del Ejército Luis Conde en Santoña (Cantabria).
En un comunicado de cinco folios, íntegramente en euskera, ETA recalca que “la resistencia seguirá mientras los derechos de Euskal Herria no sean reconocidos y respetados. Se sentarán de nuevo. Les haremos sentarse de nuevo para reconocer los derechos de Euskal Herria de una vez por todas”.
La banda defiende la validez de la declaración de Estella como método para la “resolución” de la violencia, insistiendo en que la fórmula es “construir un marco democrático basado en la autodeterminación”.
La banda, según el comunicado, advierten de que no permanecerán “cruzados de brazos ante el ataque terrorista global a Euskal Herria” que suponen las detenciones de integrantes de la banda y la ilegalización de formaciones de la izquierda abertzale.
Critican la actuación de Francia que, a su juicio, “no se quiere quedar atrás en la competición represiva contra Euskal Herria”, de manera que acusa al presidente Sarkozy de querer ilegalizar a Batasuna y de “aniquilar a la izquierda abertzale”, a la vez que acusa al Gobierno francés de buscar que el País vasco francés viva del turismo sin otra actividad económica.
Igualmente tacha al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba de “estratega represor”, al que acusa de querer “profundizar el camino contra el movimiento para la liberación de la nación vasca” con operaciones policiales, detenciones y “torturas” con las que “ofrecer a la opinión pública antiabertzale la carnaza que reclama”.
Otra persona a la que ataca directamente es la directora de atención a las víctimas del terrorismo del Gobierno Vasco, Maxiabel Lasa, viuda de una víctima de ETA, a la que acusa de ser “una militante antiabertzale que derrama lágrimas de cocodrilo”.
“Los verdugos disfrazados de víctimas están impulsando una caza de brujas contra la izquierda abertzale”, dice ETA, y les “advierte” de que alentar a la represión trae responsabilidades.
Atentan en la Universidad de Navarra “por ser del Opus Dei”.
Además, reivindica diez atentados, incluido el último en el campus de la Universidad de Navarra, que justifica porque es la universidad del Opus Dei, “una máquina dedicada a educar los nuevos cuadros franquistas”, y anuncia que la “seguirá golpeando” porque “es la columna vertebral del proyecto fascista de UPN”.
Hace un llamamiento a los ciudadanos para que se “alejen de las sedes y cuarteles de los enemigos”, así como también de los de la Ertzaintza.
ETA dice que seguirá su campaña contra la Ertzaintza, de la que dice “sólo se puede distinguir de la Guardia Civil por el uniforme”, hasta que no cambie de actitud y su estrategia represiva. “En la mano del PNV está ese cambio”.
Los atentados que asume la banda son los cuatro del verano en las localidades turísticas de Torremolinos, Benalmádena, Guadalmar y Málaga, el artefacto que no estalló contra un policía nacional del cuartel vizcaíno de Basauri y los coches bomba de septiembre contra la Caja Vital en Vitoria y la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa, que causaron ambos grandes destrozos.
También ha reivindicado la muerte de Santoña, ocurrido el 22 de septiembre, una bomba del 4 de octubre contra los juzgados de Tolosa y el último citado contra la universidad de Navarra.
“Línea españolista”.
En cuanto al PNV, denuncia la “linea españolista” iniciada por Josu Jon Imaz y critica que apoyen los presupuestos de José Luis Rodríguez Zapatero pese a que la consulta de Ibarretxe haya sido prohibida.
Considera que los dirigentes jeltzales “dejan corta a la mafia siciliana” y “venden a este pueblo” por sus intereses. “El PNV tiene una apuesta neoestatutaria y por eso quiere una alianza estratégica con el PSOE”, asegura.
ETA recuerda que está a punto de cumplir 50 años y señala que la vía para la solución es la definida hace diez años en la Declaración de Lizarra-Garazi. Al actualizar la reflexión sobre aquel acuerdo, ETA reivindica que la fórmula para la resolución es “construir un marco democrático basado en la autodeterminación”.
La banda critica que las posturas de las fuerzas políticas representadas en aquel acuerdo “se han limitado a una involución en la política abertzale y otros siguen sin querer dar ninguna respuesta ni compromiso” y reitera que “Euskal Herria tiene derecho a decidir su futuro y necesita ser sujeto político”.