Estado Frances


Un ex dirigente del movimiento de la juventud independentista vasca Segi, Asier Tapia Zulaika, fue detenido este martes por la mañana por la policía francesa en Biriatu, cerca de la frontera franco-española, indicó una fuente judicial.

Asie Tapia Zulaika, que era objeto de una orden de detención europea, debe quedar este martes por la tarde a disposición de la fiscalía general de Pau (suroeste), se precisó.

El detenido tiene la posibilidad de aceptar su traslado a España. En caso de rechazo, será puesto a disposición del tribunal de instrucción que decidirá de un eventual traslado judicial hacia las autoridades españolas, precisó un magistrado del tribunal de apelaciones.

Segi es un movimiento de la juventud radical, considerado como cercano a la banda ETA y clasificado entre las organizaciones “teroristas” en España.

Los 24 y 25 de septiembre, en los medios independentistas del País Vasco francés se realizaron quince detenciones. Entre los detenidos figuran dos españoles que esperan una decisión judicial en relación a su eventual extradición a España.

Urtzi García Montero, uno de los detenidos esta mañana por la Gendarmería francesa, se encuentra huido desde que el pasado mes de marzo fuera desarticulado el “comando Urederra”. Natural de la localidad guipuzcoana de Hernani y hermano de la miembro de ETA Ainhoa García Montero, “Laia”, actualmente encarcelada en Francia, está acusado de haber dado alojamiento en su domicilio a miembros de ETA, según fuentes policiales.

Oscar Vizcay Vidángoz, nacido en Pamplona el 4 de abril de 1972, se encuentra huido desde finales del pasado año. Con anterioridad había cumplido condena por colaboración con ETA.

Oscar Betolaza Villagrasa , natural de Vitoria y dirigente de la organización juvenil “Sevi”, se encuentra huido desde principios de año para no cumplir la condena que le fue impuesta por la Audiencia Nacional.

Francisco Javier Pérez Susperregui, que según fuentes policiales tenía responsabilidades en la gestión de las herriko tabernas vinculadas a la izquierda abertzale, es natural de San Sebastián, donde nació hace 47 años. Se encuentra huido en Francia desde hace 17 años. Fue detenido en 1991 y absuelto del delito de asociación de malhechores dos años más tarde.

Una presunta simpatizante de la organización separatista vasca armada ETA fue detenida este miércoles por la mañana en Bayona, al sur de Francia, informó este miércoles una fuente próxima a la investigación.

María Lourdes Garrai, de 49 años y de nacionalidad española, al parecer estuvo “en contacto con presuntos miembros de ETA”, precisó la misma fuente.

Garrai fue detenida en su casa de Bayona por policías de la Subdirección Antiterrorista francesa (SDAT) de la dirección central de la Policía Judicial y de la rama en Bayona de la DIRPJ de Burdeos. La detenida está en prisión provisional.

La Gendarmería pensó que el perro al que llevaba comida era un miembro de ETA.

Una familia francesa, oriunda de Navarra, ha denunciado a las autoridades judiciales galas el asalto de su casa por las fuerzas especiales de la Gendarmería, que confundió al perro con un militante de ETA. Su abogado va a reclamar al Ministerio de Justicia una indemnización de 30.000 euros por los destrozos causados en la vivienda a raíz del equívoco, ocurrido hace tres años.

La rocambolesca historia en la que se vieron envueltas María Inés, nacida hace 65 años en Pamplona, y sus hijas Nathalie y Elisabeth tiene su origen en el fallecimiento del cabeza de familia en 1999. Durante 40 años el matrimonio había convivido en una casa apartada de Feugarolles, localidad del departamento de Lot y Garona a 26 kilómetros al oeste de Agen (suroeste de Francia). En la primavera de 2004 la viuda sufrió una crisis de meningitis y convaleció junto a sus hijas, domiciliadas en la región, para no estar sola.

Pinchazos telefónicos

En abril de ese año a los gendarmes de Lavardac les infundieron sospechas las idas y venidas de las tres mujeres a la vivienda. Con el visto bueno de la fiscalía de Agen, sometieron la casa a vigilancias con cámaras de vídeo camufladas, filmaron y fotografiaron a las sospechosas en sus visitas semanales con bolsas de comida, latas de conserva y enseres personales e interceptaron sus conversaciones telefónicas en las que se referían a menudo a un tal Gastón. La alarma se intensificó la vez que las vieron con una olla a presión.

Al cabo de tres meses de espionaje, los investigadores llegaron al convencimiento de que la casa servía de escondite a un activista de ETA. «Como la familia es de origen vascoespañol y a la hija, que no tiene coche, su cuñado le prestó uno matriculado en España, se imaginaron que alojaban a un etarra al que llevaban comida con regularidad», explica el abogado Edouard Martial, encargado del caso.

La mañana del 7 de julio de 2004 las unidades de intervención del GIGN asaltaron la vivienda. «Encapuchados y armados, reventaron con explosivos puertas y ventanas e irrumpieron en la casa, que dejaron en estado lamentable», afirma el letrado. De manera simultánea, las tres mujeres fueron detenidas en sus domicilios y conducidas a comisaría. «No entendían nada de lo que les estaba pasando. Hasta que en los interrogatorios les preguntaron: ¿quién es Gastón? ” El perro” , contestaron».

Edouard Martial escribió ayer al fiscal de Agen para pedirle que reciba a sus clientas, les explique la confusión y les presente las disculpas que llevan esperando desde aquel día de San Fermín. El magistrado que ordenó el asalto ya no ejerce en la jurisdicción. «El juez de Agen, sin duda intoxicado por los gendarmes, llevó el caso solo. Nunca lo comunicaron a París. Creo saber que fue trasladado a raíz de este asunto», apunta el abogado a modo de epílogo de esta «historia de locos».

Los otros dos terroristas apresados son Ekaitz Agirre Goñi y Ángel Cardaño Reoyo

Uno de los tres presuntos etarras detenidos ayer en el País Vasco francés, el navarro José Antonio Aranibar Almandoz, está considerado como el responsable de las «acciones especiales» realizadas desde Francia, controladas y planificadas por la dirección de la banda, informó hoy el Ministerio del Interior.

Los otros dos detenidos junto a él, cuyas identidades ya han sido confirmadas oficialmente, son Ekaitz Agirre Goñi -uno de los huidos en la operación en la que el pasado mes de marzo se desarticuló el nuevo «comando Donosti» de ETA, denominado «Urederra«- y Ángel Cardaño Reoyo.

Los tres fueron arrestados en las inmediaciones de la localidad vascofrancesa de Saint Jean de Pied-de-Port cuando circulaban a pocos kilómetros de la frontera española en una furgoneta en la que transportaban 165 kilos de explosivos, además de un fusil de asalto y tres pistolas.

Aranibar, nacido el 11 de octubre de 1979 en Vera de Bidasoa (Navarra), se hallaba en paradero desconocido desde octubre de 2003, tras el arresto del dirigente etarra Ibón Fernández Iradi, «Susper», al que se le intervino documentación en la que se citaba al ahora detenido.

Agirre Goñi, nacido el 4 de noviembre de 1981 en San Sebastián, participó en agosto de 2000 en una manifestación no autorizada en la que fue atacado un autobús municipal en la capital guipuzcoana, y en septiembre de 2002 fue detenido por esos hechos y quedó en libertad provisional en diciembre siguiente.

Se le consideraba huido desde septiembre de 2003 por haber sido ordenada su detención e ingreso en prisión para cumplir 15 meses de cárcel que le restaban de condena como autor responsable de un delito de amenazas a la dirigente del PP vasco María San Gil.

El pasado mes de marzo fue uno de los huidos identificados con motivo de la desarticulación en las provincias de Álava, Guipúzcoa y Navarra del comando de liberados de ETA denominado «Urederra».

Por último, Cardaño Reoyo, nacido el 3 de agosto de 1979 en Bilbao, fue detenido en junio de 2003 en la capital vizcaína por la Ertzaintza como presunto autor de la quema de un autobús en el barrio de Buya ocurrido en febrero de 2002.

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