El Ministerio del Interior va a llevar hasta el último rincón de España la campaña diseñada para capturar o impedir los movimientos de los seis etarras más peligrosos, los que las fuerzas de Seguridad consideran miembros de los comandos con órdenes para atentar este verano.

El departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba ha multiplicado por cinco el número de carteles con las imágenes a color de los seis terroristas que ya comenzó a colocar hace diez días, con la intención de que sus rostros se exhiban en cada lugar público transitado de todos los municipios del país. Se busca que los ciudadanos faciliten pistas que permitan su detención y la localización de la infraestructura que utilizan o, en su defecto, que los terroristas no puedan moverse con impunidad ni por el pueblo más pequeño del país, por lo que ETA se verá obligada a considerarlos ‘quemados’ y apartarlos de sus acciones criminales.

Se trata de un elemento fundamental dentro del paquete de medidas preventivas que trata de evitar, hasta ahora con éxito, que ETA logre atentar en España después de que hace dos meses y medio rompiese de forma unilateral el alto el fuego que acordó en febrero de 2006.

La riada se carteles que han comenzado a pegarse en lugares públicos es el complemento a los controles aleatorios de vehículos en las fronteras y las carreteras, la inspección diaria de hospedajes, agencias inmobiliarias y alquileres de coches, la vigilancia de los nudos de comunicaciones, los controles por la Guardia Civil de áreas rurales y la investigación inmediata de las denuncias por robo de vehículo, entre otras medidas.

Pegada ampliada.

La campaña contra los seis etarras más buscados comenzó el 10 de agosto, con la colocación de 5.500 ejemplares en todas las comisarías y cuarteles de la guardia civil y en las principales estaciones de tren y autobús y aeropuertos. Interior ha decidido ahora ampliar la pegada hasta 25.000 póster. La medida permitirá extender su presencia a todos los nudos de comunicaciones, los hospitales, centros de salud y consultorios, las oficinas de turismo, las oficinas de denuncias y de expedición de documentos oficiales, y las instalaciones y equipamientos municipales más transitados, incluidos todas las que tengan atención directa al ciudadano.

Los 25.000 carteles, que se distribuyen a los ayuntamientos, se sumarán a los 21.000 juegos de fotografías y datos principales sobre los seis terroristas que ya comienzan a llevar, en tamaño folio, a los salpicaderos de los coches patrulla de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y de algunas policías locales.

Interior recuerda la enorme importancia histórica de la colaboración ciudadana a la hora de localizar a miembros ETA y fuentes policiales indicaron que, desde el 29 julio, cuando las seis fotos comenzaron a verse en televisiones y periódicos, han recibido varios cientos de llamadas para ofrecer datos sobre personas semejantes a las que aparecen en las fotografías.

Un portavoz ministerial pidió que cualquier persona que pueda ofrecer información sobre el paradero de los etarras llame a los teléfonos gratuitos 900 100 091 (Policía) y 900 100 062 (Guardia Civil).

Los más buscados.

La lista de los terroristas más peligrosos está encabezada por Ander Múgica Andonegui, que el pasado 19 de julio abandonó dos bombas lapa en el taxi en que viajaba al detectar un control policial por la N-340, a la altura de Torreblanca (Castellón). También es el terrorista que logró huir un mes antes de otro control policial, en la frontera portuguesa, y dejó en un cuneta de Ayamonte (Huelva) un coche bomba con 130 kilos de amonal.

Junto a él aparece Joseba Mikel Olza Puñal, que fue condenado por la Audiencia Nacional en 2002 a quince meses de prisión por realizar pintadas amenazantes un año antes contra el PP y el PSOE en las calles de Pamplona.

Otros dos de los seis etarras, Eneko Zarrabeitia Salterain, ‘Sorgin’, y Saioa Sánchez Iturregui, ‘Hintza’, están relacionados con Aritz Arginzoniz, que fue detenido el mes pasado en la estación de autobuses de Santander cuando preparaba un atentado contra edificios públicos de la capital cantabra. En el auto de prisión, la Audiencia Nacional señaló que los tres se reunieron el 29 de junio pasado con Garikoitz Aspiazu Rubina, ‘Txeroki’, presunto responsable del ‘aparato militar’ de ETA, quien les ordenó que preparasen el atentado.

La lista se completa con Aitzol Etxaburu Arteche, al que las fuerzas de Seguridad relacionan con el coche bomba que ETA hizo estallar en el polígono industrial de Vicolozano, a cinco kilómetros de Ávila, junto a la academia de la Policía Nacional, y con Leire López Zurutuza, a quien la Audiencia Nacional vincula con el ‘comando Donosti’ desarticulado en marzo pasado.