Marzo 2009


El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, confirmó que su formación registrará en el Parlamento vasco la candidatura de Juan José Ibarretxe a lehendakari, para evitar el “riesgo” de que el candidato del PSE-EE, Patxi López, se presente con sólo sus 25 escaños, en su afán de “eludir la visualización palmaria” de un acuerdo con el PP.

Además, precisó que, en caso de que la formación “tuviera que llegar al final del pleno de elección del lehendakari”, buscará el apoyo de EA y Aralar, para “visualizar” que cuentan con más votos ciudadanos que PSE, PP “e incluso UP y D juntos”.

Acuerdo PP y PSE.

Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró que el enfrentamiento entre su partido y el PSOE a nivel nacional, no afectará al acuerdo que ambas formaciones ultiman en Euskadi, porque su formación es “el interlocutor de la sensatez”.

El PSE parece estar dispuesto a liderar el cambio político en el País Vasco, aun a costa de que quede en evidencia que apoyó al Gobierno de Ibarretxe más allá de sus propios principios. El secretario de Organización del PSE, Rodolfo Ares, cuyo nombre se baraja como futuro consejero de Interior del próximo gobierno vasco, anunció ayer que los socialistas anularán las ayudas para visitar a presos de ETA, unas ayudas que su partido hizo posible al votar a favor del conjunto de los Presupuestos de Ibarretxe que las incluían.

Socialistas y populares, que hoy volverán a reunirse para concretar las bases de acción del futuro gobierno vasco, coincidieron ayer en un mensaje inequívoco contra la concesión de subvenciones públicas a quienes apoyan al terrorismo, si bien, en el caso de los socialistas, ese mensaje supone un cambio, puesto que sin sus votos esas ayudas no hubieran sido posibles.

Fue, no obstante, un voto sin convicción, puesto que previamente los socialistas vascos escenificaron un distanciamiento de esta medida al presentar una enmienda parcial a esta partida, que fue rechazada, lo cual no les impidió votar a favor finalmente al respaldar el conjunto de los presupuestos.

La situación es diferente ahora y en temas de lucha contra el terrorismo y de acabar con la normalidad en la que se desenvuelve el entorno etarra en el País Vasco, con subvenciones públicas, la sintonía es total en las negociaciones que mantienen socialistas y populares.

El secretario de Organización del PSE criticó ayer con dureza la decisión del consejero de Justicia del ejecutivo de Ibarretxe de poner en marcha el mecanismo para la concesión de las ayudas para visitar a presos etarras. Según Ares, la orden ha sido adoptada «con una celeridad inusual, intentando adelantar la entrega de estas ayudas, en contraste con las fechas manejadas por el Departamento de Justicia en ejercicios anteriores».

Para el dirigente socialista ésta es una de las decisiones que está tomando el gobierno en funciones de Ibarretxe «con el fin de hipotecar y condicionar la acción del nuevo Gobierno», algo que, según dijo, no va a conseguir, puesto que los socialistas «revisarán todas aquellas decisiones gubernamentales que se están tomando con el ejecutivo en funciones».

«Una orden puede anularse con otra orden y con el nuevo gobierno de Patxi López no habrá ayudas para visitar a los familiares de presos de ETA», dijo Ares.

Para el dirigente socialista, acabar con esas subvenciones, «que hieren profundamente la sensibilidad de las víctimas de ETA, es una exigencia democrática que no se puede aplazar, entre otras razones porque es un ingrediente fundamental de la deslegitimación ética, social y política del terrorismo que nos proponemos llevar a cabo desde el Gobierno del cambio».

El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, también dejó claro que el nuevo gobierno vasco, al que respaldarán los votos de su partido, acabará con la «vergüenza» de las ayudas públicas para familiares de presos. «Se va a acabar el «chollo» que tiene ETA con este tipo de gobiernos que le subvenciona y que le dan minutos en las televisiones públicas», señaló el dirigente popular.