Noviembre 2007


La Policía registra varios bares en el País Vasco francés. Investigan una supuesta financiación del terrorismo de ETA o del movimiento radical vascofrancés, según fuentes próximas a la investigación.

Uno de los bares registrados, Xilko, está en Bayona, otro, Tana, en la vecina localidad de Ciboure, y un tercero, Kanttu, en Hendaya.

Esta investigación se inició a comienzos de año por la Fiscalía de París. Nada tiene que ver con la encargada a un equipo conjunto franco-español sobre financiación del terrorismo, han precisado.

Sin detenciones.

“No hay arrestos, sólo hay registros”, han precisado las fuentes. También han indicado que no se investiga sobre el impuesto revolucionario, sino sobre la presunta financiación del terrorismo a través de colectas de fondos, por ejemplo.

La investigación está a cargo de la Subdirección Antiterrorista (SDAT), el servicio regional de la policía judicial de Burdeos (suroeste) y la oficina central de represión de la gran delincuencia financiera.

Los agentes pretenden recuperar documentos contables y hacer verificaciones sobre la gestión.

En Bayona, agentes antidisturbios han bloqueado la calle donde está situado el bar, en el que la Policía se ha personado en el momento de la apertura.

El etarra Iñaki Bilbao ingirió ayer alimentos de manera voluntaria y por su propia mano después de que hace diez días comunicara a la dirección del Centro Penitenciario Puerto III que iniciaba una huelga de hambre, según indicaron a Europa Press fuentes penitenciarias. El etarra, que cumple condena por un delito de injurias graves a la autoridad y por el asesinato de un concejal socialista de Orio (Guipúzcoa), inició hace diez una huelga de hambre y sed para denunciar su situación penitenciaria, que obligó a su ingreso hospitalario el pasado día 30 debido al deterioro de su salud.

El preso etarra ha perdido 10 kilos de peso y, en los días en los que ha permanecido hospitalizado, los responsables del centro sanitario únicamente le han proporcionado suero para que no se deteriorase su salud a consecuencia de la nula ingesta de alimentos y líquidos.

En caso de que en algún momento peligre el estado físico del preso, se solicitaría a la autoridad judicial competente la autorización para llevar a cabo su alimentación forzosa. Iñaki Bilbao continuará ingresado en el Hospital de Puerto Real hasta su completa recuperación física.

Bilbao, que se suma a la lista de presos etarras que protagonizaron huelgas de hambre como De Juana Chaos, que la mantuvo durante 115 días, fue condenado a 14 años de prisión por un delito de injurias graves a la autoridad tras reiteradas amenazas a los magistrados de la Audiencia Nacional Alfonso Guevara y Baltasar Garzón.

En marzo de 2005, la Audiencia Nacional le condenó a dos años de prisión por otra amenaza a Garzón, realizada el 17 de marzo de 2003. En este juicio, celebrado en febrero de 2005, reiteró su actitud amenazadora y apuntó con su mano, simulando una pistola, a la fiscal y a los miembros del tribunal e hizo el gesto de disparar contra ellos.

El ministro del Interior, Alfred Pérez Rubalcaba, ha asegurado hoy que el Gobierno tratará al preso etarra Iñaki Bilbao -ingresado en un hospital tras una prolongada huelga de hambre y sed- como corresponde en un Estado de Derecho que ‘respeta la vida’ y de acuerdo a lo que decidan los tribunales.

En rueda de prensa en la sede del Ministerio, Pérez Rubalcaba ha explicado que cuando el estado físico del etarra se ha deteriorado se ha decidido pedir una autorización judicial para trasladarle a un hospital.

‘Le trataremos como corresponde en un Estado Derecho que respeta la vida y de acuerdo a los tribunales’, ha insistido.

El etarra Iñaki Bilbao, que cumple condena por dos causas, una de ellas el asesinato en 2002 de un concejal socialista en Guipúzcoa, fue ingresado ayer en un hospital de Puerto Real (Cádiz) a causa de la huelga de hambre y de sed que inició hace nueve días.

El recluso, que ha perdido casi veinte kilos desde que empezó la huelga, presenta, según fuentes sanitarias, una fuerte deshidratación y un padecimiento hepático, por lo que el juez de vigilancia penitenciaria determinó su traslado al centro sanitario.