Julio 2007
Archivo mensual
3 Jul 2007
Los otros dos terroristas apresados son Ekaitz Agirre Goñi y Ángel Cardaño Reoyo
Uno de los tres presuntos etarras detenidos ayer en el País Vasco francés, el navarro José Antonio Aranibar Almandoz, está considerado como el responsable de las «acciones especiales» realizadas desde Francia, controladas y planificadas por la dirección de la banda, informó hoy el Ministerio del Interior.
Los otros dos detenidos junto a él, cuyas identidades ya han sido confirmadas oficialmente, son Ekaitz Agirre Goñi -uno de los huidos en la operación en la que el pasado mes de marzo se desarticuló el nuevo «comando Donosti» de ETA, denominado «Urederra«- y Ángel Cardaño Reoyo.
Los tres fueron arrestados en las inmediaciones de la localidad vascofrancesa de Saint Jean de Pied-de-Port cuando circulaban a pocos kilómetros de la frontera española en una furgoneta en la que transportaban 165 kilos de explosivos, además de un fusil de asalto y tres pistolas.
Aranibar, nacido el 11 de octubre de 1979 en Vera de Bidasoa (Navarra), se hallaba en paradero desconocido desde octubre de 2003, tras el arresto del dirigente etarra Ibón Fernández Iradi, «Susper», al que se le intervino documentación en la que se citaba al ahora detenido.
Agirre Goñi, nacido el 4 de noviembre de 1981 en San Sebastián, participó en agosto de 2000 en una manifestación no autorizada en la que fue atacado un autobús municipal en la capital guipuzcoana, y en septiembre de 2002 fue detenido por esos hechos y quedó en libertad provisional en diciembre siguiente.
Se le consideraba huido desde septiembre de 2003 por haber sido ordenada su detención e ingreso en prisión para cumplir 15 meses de cárcel que le restaban de condena como autor responsable de un delito de amenazas a la dirigente del PP vasco María San Gil.
El pasado mes de marzo fue uno de los huidos identificados con motivo de la desarticulación en las provincias de Álava, Guipúzcoa y Navarra del comando de liberados de ETA denominado «Urederra».
Por último, Cardaño Reoyo, nacido el 3 de agosto de 1979 en Bilbao, fue detenido en junio de 2003 en la capital vizcaína por la Ertzaintza como presunto autor de la quema de un autobús en el barrio de Buya ocurrido en febrero de 2002.
3 Jul 2007
En el vehículo en el que viajaban los agentes encontraron varios CDs con el logo de la banda terrorista.
Pocas horas después de la detencion de tres presuntos etarras en el sur de Francia con 165 kilos de explosivos, la policía gala arrestó hoy a otros dos presuntos miembros de ETA durante un control de carretera cerca de París, informaron medios españoles. Se trata de dos hombres, uno de 23 y otro de unos 30 años. En el momento de su detención, uno de ellos iba armado, portaban un CD con el anagrama de ETA y se identificaron como miembros del grupo independentista armado vasco.
Las detenciones, que tuvieron lugar en la localidad de Lagny Sur Marne, las llevó a cabo una patrulla de la Seguridad Pública a la que llamó la atención que la furgoneta en la que viajaban los presuntos miembros de ETA anduviese muy lenta e hizo detenerse al vehículo.
Las detenciones no están relacionadas con las de tres presuntos miembros de la organización separatista vasca que el lunes fueron detenidos en Saint Jean Pied de Port, en el sur de Francia, con 165 kilos de explosivos.
Según medios españoles, su intención era entrar hoy en Navarra desde Francia. En el momento de su detención se encontraban a tan sólo 15 kilómetros de la frontera entre Francia y la comunidad foral española. Uno de ellos está considerado responsable de las «acciones especiales» realizadas desde Francia y otro es un miembro huido del nuevo «comando Donosti», desarticulado en marzo de este año, según el Ministerio del Interior.
Por su parte, los dos presuntos etarras detenidos hoy podrían estar realizando una mudanza ya que en la furgoneta, robada y con matrícula falsa, se encontraron diversos enseres. También se halló documentación falsa.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional pedirá a Francia la cesión de jurisdicción de los tres detenidos el lunes y los dos arrestados hoy para que sean juzgados en España.
Desde el anunció del fin de la tregua, el pasado 5 de junio, ya son once los presuntos miembros de ETA detenidos.
El pasado día 21 ETA abandonó en la provincia andaluza de Huelva, en el sur de España, un coche cargado con 130 kilos de explosivos, cerca de la frontera con Portugal. Las fuerzas de seguridad españolas temen un ataque terrorista inminente del grupo independentista armado vasco.
2 Jul 2007
Los siete concejales del PP elegidos en la pequeña localidad guipuzcoana de Lizartza tomaron posesión de sus cargos este lunes en el pleno celebrado en un Ayuntamiento custodiado dentro y fuera por un amplio dispositivo de la Ertzaintza y ante los gritos y abucheos de vecinos simpatizantes de la izquierda abertzale.
La lista del PP fue la única que se presentó a las elecciones municipales del pasado 27 de mayo en esta localidad guipuzcoana de 600 habitantes que siempre ha estado gobernada por la izquierda abertzale.
La candidatura de ANV fue anulada para estas elecciones como ya ocurrió hace cuatro años con la candidatura que se presentó en forma de agrupación electoral, y el PNV, elegido en 2003, renunció en esta ocasión a no presentar candidatos ante las dificultades habidas durante estos años para gobernar por las presiones abertzales que les negaba legitimidad.
Desde las ocho y media de la mañana se concentraron una treintena de simpatizantes abertzales frente al consistorio con pancartas exigiendo respeto a la voluntad del pueblo y gritos de “Faxistak kanpora” (Fascistas fuera). Los manifestantes recibieron a los electos del PP con ikurriñas y gritos de “faxistak” (fascistas) y “lapurrak” (ladrones).
Posteriormente una decena de los concentrados consiguió entrar en el salón de plenos donde la Ertzaintza había formado una cadena que separaba al público asistente de los representantes electos, lo que permitió la realización del pleno y la constitución del consistorio.
El pleno eligió como regidora a Regina Otaola que se convierte así en la primera alcaldesa del PP en Guipúzcoa. Otaola anunció que su primera decisión sería la de eliminar del Ayuntamiento las pancartas con fotos de presos de ETA y la colocación de la bandera española en el salón de plenos.
Tanto la nueva alcaldesa como los concejales estuvieron arropados por dirigentes de su partido como el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, el presidente en Bizcaya, Leopoldo Barreda, la presidente en Guipúzcoa, María José Usandizaga, y el eurodiputado Carlos Iturgaiz.
Los simpatizantes de la izquierda abertzale abuchearon continuamente a los ediles y los gritos subieron el tono cuando Regina Otaola procedía a jurar su cargo, momento en el que fue continuamente interrumpida con gritos como “Alde hemendik, utzi pakean” (Fuera aquí, dejarnos en paz)’ y “Regina lapurra” (Regina, ladrona). Posteriormente, los alborotadores abandonaron la casa consistoria y los insultos y abucheos se repitieron una vez finalizado el pleno, a la salida de la nueva corporación del Ayuntamiento.
En su discurso, Otaola negó que la toma de posesión del Ayuntamiento de Lizartza por parte del PP constituya “un acto de fuerza” y aseguró que se trata de “una aplicación escrupulosa de la ley”. Recriminó a los partidos y especialmente al PNV que hayan abandonado a Lizartza porque “no tiene remedio”.
El pasado 27 de mayo y en el recuento de votos se contabilizaron 186 nulos, 142 papeletas en blanco y 27 para la candidatura del PP. La obtención del 15 por cientos de los votos para los populares dio a este partido la victoria electoral en la localidad.
El pleno no pudo constituirse el pasado 16 de junio porque la dirección del PP vasco decidió sustituir a los candidatos, de fuera del País Vasco, por militantes del PP en Euskadi, lo que exigía algunos trámites exigidos por la Junta Electoral que retrasaron la constitución del Consistorio hasta este lunes.
1 Jul 2007
La reivindicación de Navarra por parte de ETA fue el gran escollo en toda la negociación de los enviados del Gobierno con la banda
Altos dirigentes de Batasuna avisaron al Gobierno, tres días antes de que ETA rompiera la tregua, de que si no hacía algo de manera urgente, la banda iba a romper de manera inminente el alto el fuego permanente que había declarado en marzo de 2006. Este «algo» urgente se refería a algún tipo de gesto sobre Navarra y un acercamiento de presos al País Vasco. El aviso se produjo a través de los canales habituales de comunicación que han funcionado en los últimos meses entre las dos partes.
La reivindicación de Navarra por parte de ETA ha sido el gran escollo en toda la negociación de los enviados del Gobierno con la banda y lo fue hasta el último momento como lo demuestra el mensaje que hicieron llegar altos dirigentes de Batasuna al Ejecutivo, pocas fechas antes de que los terroristas dieran por concluida de forma explícita la fase de «alto el fuego».
De hecho, este asunto dificultó las conversaciones que han mantenido durante estos meses en la mesa política el PSOE con Batasuna y después, en reuniones tripartitas, que incluyeron al PNV, celebradas muchas de ellas en el monasterio guipuzcoano de Loyola.
En un principio, las posiciones que sostuvieron Arnaldo Otegi y los representantes de la izquierda abertzale en la mesa política fueron más moderadas, pero en junio-julio del pasado año dieron un giro entrando en un proceso de radicalización e «involución» en sus demandas, que se fue acentuando en octubre y noviembre, llegando a ser éstas inasumibles por las otras partes.
Así, entre julio y noviembre, Otegi y sus acompañantes pasaron de admitir la legalización de Batasuna y una postura más moderada en relación con Navarra a reclamar la autodeterminación y la territorialidad, es decir, pasaron a «quererlo todo, ya y con garantías». Esto y sobre todo, la posición que mantuvieron con relación a Navarra provocó el bloqueo del proceso.
Así lo reconocía expresamente el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, esta misma semana. Imaz, tras dejar claro que él participó en esas reuniones, quiso dejar claro que lo que hizo Batasuna fue «en términos figurados, evidentemente, poner una pistola en la cabeza al PSE-EE y decirle ‘ o te comprometes a que PSN defienda activa y públicamente el poder conformar un único espacio de autogobierno entre los cuatro territorios, una posición activa del Partido Socialista, por tanto, cambiando tu forma de actuar y de pensar, o todo se rompe’ ».
El dirigente nacionalista calificó esta forma de actuar de la izquierda abertzale de «chantaje intolerable» y precisó que él no podía aceptar que «a un partido político se le obligue a punta de pistola a cambiar sus concepciones políticas».
A pesar del bloqueo en la negociación política debido a la cuestión de Navarra, la banda volvió al ataque con esta reivindicación, además de otras, en las reuniones paralelas de las dos meses que tuvieron lugar en mayo y que fueron, según publicó el diario Gara, los días 14, 15 y 16 de mayo, es decir, en plena campaña electoral de las municipales y autonómicas.
ACERCAMIENTO DE PRESOS
Y tres días antes de finalizar la tregua, que ETA dio por concluida el 5 de junio pasado, a través de los canales habituales, altos representantes de Batasuna avisaban al Ejecutivo de la necesidad de que hiciera algún gesto, de manera urgente, sobre la situación de Navarra para evitar que la banda rompiera la tregua.
No se especificaba en concreto qué debía contener ese gesto, pero se daba a entender que debía ir en sintonía de las reivindicaciones que han estado manteniendo la banda y la izquierda abertzale durante todo el proceso de «alto el fuego permanente».
Estos mismos representantes pedían también otros gestos del Gobierno para dar credibilidad a su «buena voluntad» de seguir el proceso de diálogo, poniendo como ejemplo un acercamiento de presos al País Vasco. El Ejecutivo no atendió ninguna de estas reivindicaciones y el pasado 5 de junio la banda daba por roto el periodo de tregua que, en esta ocasión ha durado algo más de catorce meses.
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